COMUNICACIÓN DEMOCRÁTICA

La comunicación construye nuestra realidad. Las organizaciones de la comunicación popular, todos los días y desde cada rincón, construyen el mensaje de que otro mundo es posible. Radios y televisoras comunitarias, revistas independientes, barriales y culturales nos cuentan en todo el país que “otra economía es posible”.

Si la comunicación es un negocio, las noticias son mercancías que se compran y venden en el mercado. La comunicación es un derecho humano y no una mercancía.
En los últimos diez años, se democratizó el acceso a la informática y la conexión a internet. Se expandió la telefonía celular mediante dispositivos que, además de tener un micrófono y un auricular, mandan mensajes, se conectan a internet, sirven para escuchar radio, almacenar música y sacar y compartir fotos. Estos cambios transforman la percepción de la realidad, la forma de vincularnos entre personas y los mecanismos del mercado para segmentar la población por partes y ofrecernos los productos de nuestro interés.

La Economía Social y Solidaria en el escenario digital y mediático

La expansión tecnológica modificó el negocio de las distribuidoras de servicios y contenidos. Hoy el sector avanza en la convergencia tecnológica, donde se juntan internet, telefonía (fija y móvil) y también la distribución del servicio de televisión paga. Las empresas capitalistas del sector acaparan la cobertura de las grandes ciudades y sus periferias, donde está la crema del negocio, al tiempo que también participan en la producción de contenidos.




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