EDUCACIÓN: FORMÁNDONOS PARA TRANSFORMAR

Cuando hablamos de educación, no pensamos solamente en el aula, las tizas y el pizarrón; tampoco solamente en cursos, talleres, libros o clases por internet.

Cuando decimos "educación" hablamos de un proceso mediante el cual las personas construimos ideas, saberes e imágenes sobre el mundo y sus diferentes dimensiones: la naturaleza, la historia, la cultura, los modos de vivir en sociedad, la lectura y la escritura, los números, etc.

Al educarnos construimos nuestros propios saberes para poder vivir juntos en sociedad, nos apropiamos de elementos de la cultura que nos rodea para enriquecernos a nivel individual y colectivo y poder desarrollar proyectos de vida más justos. Es por esto que la economía social y solidaria y la educación tienen mucho que ver.

¿POR QUÉ? Por un lado, porque la necesidad de imaginar y construir un sistema socio-económico más justo precisa de una educación que transforme la cultura individualista y depredadora; y por el otro, una educación pública que procure ser emancipadora y democratizadora encontrará mayores cauces de realización a través de contenidos y pedagogías que promuevan la cooperación y solidaridad, como así también a través de experiencias como las escuelas cooperativas, mutualistas y/ o comunitarias.

Desde el sistema educativo nacional se contempla la inclusión de esta otra economía, en la Ley de Educación Nacional 26.206 y en la mayoría de las leyes provinciales de educación, de diferentes maneras:

  • Incorporando la ESS en los planes de estudios de los diferentes niveles y modalidades educativas, ya sea tratándola como contenido específico o de manera transversal a las diferentes materias o asignaturas.
  • A través de dispositivos didáctico-pedagógicos como la conformación de cooperativas y mutuales escolares integradas por estudiantes en las escuelas.
  • Previendo la formación docente consecuente con esos fines, y
  • Reconociendo a las escuelas cooperativas, mutualistas y de gestión social, como modalidades posibles para gestionar un establecimiento educativo.

SOFTWARE LIBRE EN LA ECONOMÍA SOCIAL






¿Sabes a quién le entregas tu información y tus datos?

Las organizaciones de la economía social y solidaria generan innovaciones en muchas cosas: formas de producir, de vender, de publicitar nuestros productos, de relacionarnos y formar redes, de ahorrar recursos; pero no siempre nos preguntamos sobre qué tipo de tecnología usamos. En el caso de las computadoras, tema central de nuestra época, ¿te preguntaste quién fabrica y controla los programas que usas? ¿Quién diseña las redes informáticas? ¿Con qué filosofía e ideología? Sin darnos cuenta, podemos estar usando herramientas tecnológicas contradictorias con el espíritu y forma de ver el mundo de nuestros proyectos solidarios.

¿Qué pasa cuando no usamos software libre?

  • Se siguen concentrando las ganancias de las empresas privadas que producen el software privativo;
  • Se sigue concentrando el poder en materia de información y conocimiento, fundamental en nuestra época.



Para más información ver la pestaña sobre SOFTWARE.

FINANZAS SOLIDARIAS

Cuando decimos “finanzas” estamos hablando de una actividad económica que realizamos cuando necesitamos fondos (capital) para encarar una inversión determinada.


En la actualidad las finanzas se alejaron de la producción y el trabajo, y solamente son utilizadas por una pequeña parte de la población para acumular ganancias. 

Aquí queremos hablar sobre la finanzas solidarias, que las definimos como "un conjunto de prácticas que se proponen democratizar los recursos financieros, encarando y problematizándolos para ponerlos al servicio de las necesidades de todos".

Clasificación de las Finanzas Solidarias

  • Finanzas solidarias vinculadas al cooperativismo  de ahorro y crédito.
  • Micro-finanzas: servicios financieros dirigidos a actividades socio-económicas en pequeña escala. Se caracteriza por incorporar innovaciones crediticias para lograr que efectivamente se devuelvan los créditos otorgados a personas sin garantías reales.
  • Finanzas Éticas: se contraponen a las finanzas tradicionales por la fijación tanto de criterios positivos (promoción de determinadas actividades), como negativos, así como por el rol que sumen los ahorristas en el establecimiento de las prioridades.
  • Prácticas innovadoras con instrumentos monetarios y financieros: Engloba un conjunto de prácticas que posibilitan la democratización del dinero y el crédito.
  • Políticas publicas basadas en las finanzas solidarias: Partimos del enfoque que es de suma importancia la intervención del Estado en el desarrollo de la economía social y solidaria. Asimismo, es clave también la intervención para la promoción de políticas públicas que aborden las finanzas solidarias, dando cuenta del tipo y la escala de las necesidades de algunos de sus actores.